“Ser sacerdote significa ser instrumento de Dios” – Testimonio de Fredy Villacorta

“Ser sacerdote significa ser instrumento de Dios” – Testimonio de Fredy Villacorta

El diácono Fredy Villacorta Rodríguez será ordenado presbítero a sus 40 años el próximo 23 de junio, Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Es interesante conocer su historia vocacional y descubrir lo que significa para él ser sacerdote y ser sacerdote operario. Nos lo cuenta en esta entrevista.

¿Cómo surge tu inquietud vocacional?

Mi primera inquietud vocacional fue en torno a los 13 años. En mi barrio se estaba construyendo el templo parroquial. Yo estaba encargado del área litúrgica, dentro de las diversas actividades juveniles que se realizaban en el barrio. Fue en esa circunstancia donde se me surgió por primera vez la inquietud vocacional.

¿Qué fue lo que te movió a dar el paso para entrar en el seminario?

De joven di la espalda al llamado de Dios. Seguí lo que dice la sociedad: una carrera, es decir, una rutina. Ya por diversas circunstancias y experiencias personales, estado ya trabajando y con enamorada, creía que mi vida estaba repleta. Pero pasaron muchas cosas en mi vida que me llevaron a replantearme lo que estaba haciendo. Eran signos que Dios mandó para que pudiera abrir los ojos. Y me di cuenta que tenía un vacío. Así decidí hacer un proceso de acompañamiento con varios padres que me ayudaron a ver y discernir cuál era mi vocación.

¿Cómo asimiló tu familia tu vocación?

Cuando estaba haciendo este proceso de discernimiento mi familia notó acciones y comportamiento que no era muy comunes.  Entonces mi mamá me preguntó que qué sucedía conmigo. Y allí le conté lo de mi discernimiento. Pensé que se iba a alegrar, sin embargo, se puso a llorar. Creo que fue por el miedo normal de toda madre que presiente que su hijo menor se le va. Mi papá lo tomó tranquilo (no es de hablar mucho ni de expresarse). Más tarde mis hermanos mayores me ayudaron a que mis padres lo tomaran con tranquilidad. Luego sentí que me apoyaron totalmente.

¿Qué recuerdos te quedan de tu época en el Aspirantado de México?

El estar en un seminario en tu ciudad de origen es una cosa, pero el ir a otro país, es otra cosa muy diferente. Al principio fue difícil por la cultura, la comida, el estar lejos de la familia y amigos, de tus tradiciones. Pero poco a poco, con la providencia de Dios, comencé a sentir al Aspirantado como mi casa. Ya con esa concepción, las cosas caminaron muy bien. Ese sentido de pertenencia me ayudó a estar más libre y disponible para abrirme, aprender y amar. La amistad y la fraternidad comenzaron a dar frutos y a notarse en todas las actividades internas y externas del Aspirantado. Tanto así, que después duele dejar esa casa.

Fredy Villacorta con un grupo de jóvenes del Colegio San Pío X de Buenos Aires

¿Qué has aprendido durante la etapa de pastoral?

Mi etapa de pastoral la realicé en el Seminario de Palmas (Brasil). Fue una experiencia muy grata por varios factores. Uno de ellos es el equipo de Operarios que con su apertura y amistad me enseñó la fraternidad sacerdotal vivida desde lo más sencillo, desde cuestiones pastorales, académicas, formativas y, sobre todo, desde el sentimiento de sentirse en familia.

Otro factor fue la experiencia de estar en el área formativa de un seminario. La formación de futuros sacerdotes me hizo tomar conciencia de lo importante que es nuestra formación permanente y ser testimonios de vida y entrega, ser ejemplo que lleve los seminaristas a tener hambre de santidad.

¿Qué significa para ti ser sacerdote?

Ser sacerdote, significa para mí, ser INSTRUMENTO DE DIOS para la salvación de muchos, ser testimonio y presencia de Dios en su pueblo que tanto lo necesita. Es servir, acompañar, escuchar, ayudar con todo mi ser a que un hermano o hermana vea a Dios vivo.

¿Y ser sacerdote operario?

El ser operario facilita ese ser instrumento de Dios. Pues sabes que no estás solo, que tienes un equipo que te acompaña en ese caminar hacia la santidad. Además como me preocupan las vocaciones y los jóvenes, esto también lo vivo en la Hermandad. En ella me puedo dar por completo y con felicidad.

¿Cómo ha sido tu experiencia de fraternidad sacerdotal?

Desde mis últimos años de estudio, mi etapa pastoral y últimamente aquí en San Pío X (Buenos Aires) ha sido una experiencia muy buena. Es vivir en carne propia el sentirse hermanos y el poder compartir experiencias alegres y tristes, preocupaciones, enojos, pero sobre todo, como lo dije anteriormente, no sentirse solo, sino sentir que siempre tienes alguien que te acompaña.

Un Pasaje bíblico: Mt 19, 29 («Todo el que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o tierras por mi causa, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna»). Este pasaje bíblico fue determinante para decidirme por la Hermandad, pues dejar también la tierra es donarse totalmente al plan de Dios y no estar atado a nada.;

Gal 2,20, («No soy yo, es Cristo que vive en mí») es el lema de ordenación sacerdotal. Espero que Dios me conceda esa gracia.

Un libro: Juan Salvador Gaviota de Richard Bach, que me ayudó en mi proceso de discernimiento vocacional.

Una película: Hermano Sol y hermana Luna

Un personaje: san Francisco de Asís.

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