Alta Gracia: un encuentro que sostiene a la Hermandad en Cono Sur

Alta Gracia: un encuentro que sostiene a la Hermandad en Cono Sur

Como es tradición, en las primeras fechas de enero, los operarios de la Delegación del Cono Sur se han dado cita en Alta Gracia para celebrar su encuentro anual. En esta ocasión, recibieron la visita del obispo auxiliar de Quilmes, Mons. Eduardo Redondo, sacerdote operario.

Alta Gracia acogió un nuevo encuentro anual de los sacerdotes operarios de la Delegación del Cono Sur, entre el 2 y el 10 de enero. Los participantes hicieron ejercicios espirituales en los primeros días, hasta la solemnidad de la Epifanía, concluyendo con una misa comunitaria con jóvenes y familias. Fue un momento de acción de gracias por las bodas de oro sacerdotales del P. Eusebio Pascual y los 40 años de ministerio de del P. Martín Chavarría.

El encuentro continuó con un tema monográfico sobre el Proyecto de Vida, que dio pie a planificar la vida de los equipos y sus tareas. También hubo un momento de evaluación de las diferentes plataformas y para abordar el Plan de Acción del trienio, poniendo el foco en este año.

Una visita muy especial

El grupo de operarios reunidos en Alta Gracia recibió la visita de Mons. Eduardo Redondo, obispo auxiliar de Quilmes, sacerdote operario. “En estos casi tres años en Quilmes me siento en casa, pero estar con los operarios es volver a las raíces, volver a centrar el eje del corazón en lo vocacional, volver a compartir la vida con los hermanos. Eso dura para siempre”, expresó en un vídeo, en el que aseguraba que se veía “cuidado, tratado y sostenido” por los hermanos.

D. Eduardo también dejó un mensaje para quienes se plantean su vocación: “Que no tengan miedo a dar la vida. Que sientan que el llamado de Dios es una gracia. En el tiempo que vivimos hoy, al querer asumirlo, parece que vamos a contramano de la historia. Y es verdad. Seguir a Jesús, como decía el papa Francisco, es ir contra la corriente. No tengamos miedo de dar la vida. No tengamos miedo de darla gratis. No tengamos miedo de estar al servicio del pueblo de Dios”.