Se inaugura en Zaragoza el nuevo complejo parroquial Nuestra Señora de la Almudena

 

            No se inauguran iglesias todos los días.

            Por eso creemos que es una gran noticia anunciar con gozo que el próximo domingo, día 27 de enero, a las 11,00 h., el Arzobispo de Zaragoza, Mons. Manuel Ureña Pastor, consagrará solemnemente el nuevo templo parroquial y su Altar y bendecirá las dependencias de la parroquia Ntra. Sra. de la Almudena, que se han construido en la calle Escoriaza y Fabro, n.° 71, de la ciudad de Zaragoza. Por la tarde, a las 19:00 h., se tendrá la habitual Eucaristía de los domingos ya en este nuevo templo.

 

            La noticia llena de alegría, no sólo a la diócesis de Zaragoza, sino también a las otras diócesis hermanas de Aragón, pues muchas de las familias que viven en esta demarcación parroquial proceden de distintas localidades de la geografía aragonesa, que llegaron en su momento a Zaragoza por motivos de trabajo u otras circunstancias familiares. También son numerosos los inmigrantes que se han instalado en la zona, muchos de ellos católicos. Para todos tiene sus puertas abiertas la parroquia.

 

UN POCO DE HISTORIA

 

          Debe quedar claro que no se trata de la creación de una nueva parroquia, sino de la inauguración del nuevo complejo parroquial de una parroquia que se creó hace ya cuatro décadas. En efecto, la parroquia Ntra. Sra. de la Almudena fue erigida por el arzobispo Mons. Casimiro Morcillo(1955-1964), el 9 de mayo de 1964, poco antes de que fuera trasladado como arzobispo a Madrid. Entonces se crearon las de Ntra. Sra. de Montserrat, Corazón de María y Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro, como poco antes se habían creado otras, hasta un total de 23, que se añadieron a las 15 parroquias tradicionales. En este sentido, Don Casimiro fue muy sensible a lo evolución demográfica y urbanística de Zaragoza, de gran crecimiento en los primeros años sesenta.

            La parroquia Ntra. Sra. de la Almudena se desmembró de la de San Valero y se le asignaron como límites de su territorio el comprendido dentro del perímetro formado por las calles Avda. Valencia, García Sánchez, Duquesa Villahermosa, Vicente Berdusán y Escoriaza y Fabro. Se encomendó su atención pastoral a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, que regían y continúan al frente del Seminario Metropolitano de Zaragoza. Su primer equipo sacerdotal estuvo integrado por D. Victorino Miguélez Vecillas y D. Alfonso Ortiz García.La parroquia comenzó o funcionar en unos locales provisionales, que muy pronto dieron paso a un templo y dependencias parroquiales situadas en los sótanos del bloque de viviendas n.° 57de la c/ Escosura, que nunca han reunido las condiciones adecuadas para un digno servicio pastoral.

            Por eso, hace años se vio necesaria la construcción de un nuevo complejo parroquial, que finalmente se materializó en un proyecto impulsado por el Ar­zobispo Don Elias Yanes, que hizo suyo hasta su finalización el actual Arzobispo, Don Manuel Ureña, que lo inaugurará el próximo domingo.

 

EL NUEVO COMPLEJO PARROQUIAL

 

            El nuevo complejo, proyectado por el arquitecto Joaquín Siciliay asociados, está integrado por el templo y las dependencias parroquiales. Su arquitectura es moderna, pero con una intención teológica y de fe. Se ha diseñado con la forma de una barca, que se percibe tanto desde el exterior como en el interior. Lo barca es la Iglesia. El óxido de su coloración exterior significo que lleva tiempo navegando y echando las redes, las de la vocación y las del acompañamiento a cada ser humano hacia el encuentro con Dios Amor. Por dentro toda ella es luz, pues es Jesús el que sigue llamando a sus nuevos apóstoles a la tarea de evangelizar. El techo representa las olas del mar y la travesía de la Iglesia por la turbulente historia de los hombres.

            Un olivo centenario con nuevos brotes, en el centro de todo el complejo, acoge a la comunidad, y una pila bautismal rodeada de agua y de naturaleza, evocan la nueva vida que nace del encuentro con Cristo en el bautismo y de lo incorporación a la comunidad cristiana.

            El complejo lo integran también los diversos  locales parroquiales, necesarios para la atención pastoral: salón de actos en la planta calle y salas de diferentes dimensiones en la primera planta, despacho parroquial, vivienda para los sacerdotes, etc. En suma, un edificio moderno y funcional para una parroquia que ha ido creciendo con rapidez en los últimos años y que se prevé lo sigo haciendo aún más en el futuro.

            Al pedir al Señor que este nuevo complejo parroquial contribuya a hacer llegar a todos la palabra y el testimonio del Evangelio, felicitamos de todo corazón al equipo sacerdotal, integrado por el párroco D. Gabriel Jiménezy los sacerdotes D. Jesús Miguel Borraz y D. Higinio Macipe, que tanto han trabajado hasta ver hecho realidad el proyecto, los tres pertenecen a la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, a la que también expresamos nuestra felicitación. Precisamente la inauguración tiene lugar cuando se va a cumplir el centenario de la muerte de su fundador, beato Manuel Domingo y Sol(1836-1909), declarado por Juan Pablo II Apóstol de las vocaciones. Enhorabuena también a toda lo comunidad parroquial y, en general, a todo el vecindario porque a todos pueden llegar los efectos beneficiosos del nuevo servicio religioso que se abre en una importante zona de la ciudad de Zaragoza.

 

Gregorio Muñío

Director de Iglesia en Zaragoza

24 enero 2008

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