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I CENTENARIO DE LA MUERTE DE MOSÉN SOL
1909-2009
«mihi vivere Christus est in Sacramento»
La celebración del Centenario debe constituir para nosotros los operarios como un aldabonazo a mantener fielmente nuestra identidad ministerial, actualizando los sentimientos y actitudes de nuestro Fundador. Él mismo toma como lema de su vida la expresión de Pablo a Filipenses: “Nuestro es, y aspiramos a que sea, el lema del Apóstol San Pablo: Mihi vivere Christus est: Mi vida es Cristo, y a ello aspiramos, porque a El hemos consagrado nuestro cuerpo, alma, intereses, ambiciones y cuanto tenemos. Pues, mihi vivere Cristus est in Sacramento: Nuestra vida interior sea Jesús Sacramentado y olvidado. Con eso seremos perfectos” (Escritos I, 5, 31).
La celebración de este Centenario ha de ser para todos nosotros un momento de gracia, la oportunidad para volver a escuchar con el entusiasmo de nuestros primeros pasos en el ministerio el “Sígueme” de Jesús. Solamente en comunión con El, poniéndonos detrás de El, podemos ser auténticos pastores que reflejen al único pastor, Jesucristo. Don Manuel lo entendió perfectamente y por ello insiste a los operarios: “El sacerdocio es uno de los objetos primordiales y el espíritu característico y como el pretexto de todas nuestras operaciones. Ahora bien: si descendiéramos al fondo, al manantial de nuestros sentimientos, encontraríamos que el origen de nuestros deseos del bien y del fomento de la vocaciones eclesiásticas, de que Dios nos dé muchos y buenos sacerdotes, ha sido nuestro instintivo amor a Jesús Sacramentado, aún sin darnos nosotros cuenta de ello… He dicho, y perdónenme mis difusiones, que, además de ser el medio indefectible de perfección, este sentimiento de amor y compasión es el que quiere nuestro espíritu para activar y multiplicar
los objetos primordiales de nuestra Obra y demás intereses de la gloria de Dios” (Escritos I, 5, 31).
Como alguno ha dicho, nuestra renovación es la gran oportunidad y ha de ser el gran empeño de este I Centenario de la muerte de Mosén Sol. Como Pablo a su discípulo Timoteo, también Don Manuel nos urge a reavivar la gracia que nos ha sido conferida por la imposición de manos. Su experiencia personal con el Señor, el Beato Manuel, la nutre y la afianza en la Eucaristía, “la fragua donde se calienta el corazón y se enardece para sacrificarse por sus hermanos” (Escritos I, 2, 23).
La espiritualidad eucarística, como nos ha recordado Benedicto XVI, “no es solamente participación en la Misa y devoción al Santísimo Sacramento. Abarca la vida entera. Por eso la Eucaristía, como fuente y culmen de la vida y de la misión de la Iglesia, se tiene que traducir en espiritualidad, en vida ‘según el Espíritu’. La espiritualidad sacerdotal es intrínsecamente eucarística (Sacramentum caritatis, 77.80). Esta espiritualidad adquiere en nosotros un acento especial, pues como nos dice Don Manuel: “No sólo es uno de los objetos primordiales de la Obra, no sólo es la devoción fundamental; no sólo es el emblema
especial o sello de nuestra Hermandad, sino que debe ser el sentimiento peculiar, constante, tierno, interior de nuestros corazones” (Escritos I, 5, 31).
Volver a las fuentes es una de las claves de toda renovación. Volver nuestros ojos a Don Manuel y penetrar en sus sentimientos más profundos es un camino seguro para nuestra revitalización como operarios; recrear nuestra propia identidad y vivir con gozo nuestra pertenencia a la Hermandad. Como todo Centenario ha de ser un tiempo para hacer memoria agradecida a Dios por todo el bien que la Hermandad desde la persona de nuestro Fundador hasta nuestros días ha hecho en su servicio entregado y, la mayoría de las veces, callado, pero fecundo a la Iglesia; un tiempo en que pidamos perdón –memoria sanativa– por las veces que no hemos respondido a lo que el Señor quería de nosotros y, tal vez, puede ser un momento oportuno para realizar algún gesto significativo que sea expresión de nuestro ser y vivir como operarios al estilo de Don Manuel.
Criterios
1. Que sea un verdadero acontecimiento de gracia y de renovación para los operarios, procurando que los gestos y acciones que hagamos respondan a lo que somos: institución
eclesial; grupo pequeño (“resto” humilde, pero fecundo). Evitar triunfalismos.
2. Tener en cuenta dos acontecimientos de gran importancia para la Hermandad durante el año del Centenario: el cambio de figura jurídica y la celebración de la XXI Asamblea General.
3. Aprovechar la riqueza de materiales existentes, actualizándolos (horas santas, novenas, círculos vocacionales, etc.)
4. Programar en cada Delegación al menos un encuentro celebrativo con familiares, amigos y colaboradores de la Hermandad
Objetivos
1. Preparar y celebrar el centenario de la muerte de don Manuel, logrando que este acontecimiento sea un verdadero tiempo de gracia en el que los operarios, reencontrándonos con nuestro Fundador, recreemos la experiencia gozosa de pertenecer a la Hermandad.
2. Aprovechar esta celebración para presentar la figura de Mosén Sol como apóstol de las vocaciones y modelo de sacerdote.
Acciones
Ad intra
- Encuentro de operarios programado en cada Delegación: tanda de ejercicios/convivencia donde poder orar, reflexionar y dialogar sobre los rasgos más identificadores y singulares de la Hermandad y su expresión hoy en nuestra vida y ministerio. (Cada Delegación fijará las fechas y las comunicará a la Dirección General)
- Preparación y celebración la XXI Asamblea General
- Profundización en el Estatuto y el Directorio de la Hermandad, objeto de estudio y aprobación de la XXI Asamblea General.
- En cada Delegación y/o circunscripción se establecerá un programa con aquellos actos que crea más significativos.
Ad extra
- Apertura (29.01.2008) y clausura (29.01.2009) del Centenario en el Templo de Tortosa. Se presentará una reseña breve y atractiva en las revistas de divulgación eclesial de las distintas delegaciones y en páginas web.
- Exposición permanente en la cripta del Templo de Tortosa que refleje y haga memoria de Mosén Sol y de la historia de la Hermandad.
- Ofrecer materiales en la página web de la Hermandad: álbum fotográfico de Mosén Sol; reseña biográfica; historia de la Hermandad; materiales vocacionales; reseña de algunos operarios no vivos que han sido significativos por algún motivo especial…
- Publicaciones:
– Libro de divulgación sobre Mosén Sol para entregar al comienzo del Centenario.
– Libro de oraciones vocacionales.
- Taller-cursillo sobre la importancia para los sacerdotes de cuidarse en todos los aspectos para poder servir como buenos pastores.
- Congreso sobre el sacerdocio como culmen del Centenario en colaboración con alguna institución académica eclesiástica.
- Peregrinación con operarios, aspirantes, familiares, amigos y colaboradores a los lugares más emblemáticos de Don Manuel: Valencia, Desierto de las Palmas, Tortosa, Roma…
- Otros materiales:
– Póster-pasquín del Centenario
– Placa conmemorativa del Centenario para entregar y colocar en los lugares relacionados con Mosén Sol y en algunas de sus fundaciones.
– Bustos de Mosén Sol que se depositarán en las Delegaciones para poder entregar como regalo del Centenario a personas o instituciones significativas.
Fechas emblemáticas
8 de diciembre de 2007: Convocatoria de la XXI Asamblea General
29 de enero de 2008: Apertura del I Centenario de la muerte de Mosén Sol
23 de julio de 2008: Clausura Asamblea General XXI
29 de enero de 2009: Clausura del I Centenario de la muerte de Mosén Sol
Lo único que deseo y me intimida, y tal vez Dios me lleve para que otro lo haga mejor que yo, es asegurar el baño religioso de la Hermandad en su vida de operación exterior. Hoy todos son excelentes sacerdotes y los pocos que se van admitiendo son excelentísimos y, podíamos decir, que están asegurados de incendios, aunque su vida tuviera que ser de perpetuo individualismo en sus operaciones apostólicas. Pero me falta la seguridad, que deseo tener en la hora de mi muerte, de que siempre ha de ser lo mismo (Don Manuel, Carta a don Esteban Ginés, 11 de diciembre de 1892).
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