Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos
Instituto de Derecho Pontificio

 

La Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos fue fundada por el P. Manuel Domingo y Sol, en Tortosa (España), en 1883. Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 29 de marzo de 1987. Su antecesor, el papa Pablo VI, lo había declarado: el ‘Santo apóstol de las vocaciones’. 

Unión sacerdotal

Fue concebida por su Fundador como una unión sacerdotal: unión de sacerdotes seculares; con doble finalidad:

  1. la propia santificación: para ayudarnos en la búsqueda de un sacerdocio vivido con radicalidad. Por tanto, para compartir las ilusiones apostólicas, los problemas, los proyectos y realizaciones; ayudarnos y estimularnos en nuestra vida espiritual;
  2. la eficacia pastoral a favor de las vocaciones: la obra grande de las vocaciones no se podría sostener individualmente; se requiere la colaboración, el trabajo en equipo, con unos objetivos concretos.

Fines de la Hermandad
           
Los objetivos que persigue la Hermandad son tres:

    1. El fomento, cuidado y sostenimiento de las vocaciones, en especial de la vocación sacerdotal. Este es el objetivo especialísimo: el interés profundo por todas las vocaciones.

Se trata de fomentarlas, despertando la conciencia del llamado de Dios en todas las personas. También cuidarlas, trabajando en los seminarios, colaborando en la formación de las religiosas y religiosos, ayudando todo lo que podemos en la formación de los laicos. Por último, sostenerlas, acompañándolas por medio del asesoramiento y la dirección espiritual, atendiéndolas en los momentos de crisis que van surgiendo, ayudando a recuperar la identidad vocacional, apoyando la formación permanente.

2. Acompañar a los jóvenes en su opción cristiana.

La Hermandad cultiva la pastoral juvenil como un proceso, con sus etapas, abarcando todas sus dimensiones.  Propone a los jóvenes el proyecto de la vida cristiana y de la vocación específica. De la pastoral juvenil deben salir, por un lado, los jóvenes que llenen los seminarios y las casas religiosas; y, por otro lado, los cristianos comprometidos que llenen de vida las parroquias y transformen el mundo en su aspecto más secular.

 3. Promover el amor a Jesús en la Eucaristía.

En la Eucaristía está la fuente y la cumbre de nuestro ser como sacerdotes y como operarios. Es de la Eucaristía de donde brotó el sacerdocio y la fraternidad cristiana. Por ello en la Eucaristía todo encuentra su núcleo y su centro. Nuestro amor a Jesús Eucaristía tiene diversas facetas: la oración, el buen ejemplo, la difusión de este mismo amor.

Vida en la Hermandad

            La vida de los Sacerdotes Operarios Diocesanos se basa en la vivencia de una auténtica fraternidad. Es el sello que ha caracterizado a los operarios desde su nacimiento.

            El ‘equipo’ es la estructura básica de la organización de la Hermandad. Todos los operarios pertenecemos a un equipo. El equipo de Hermandad tiene dos facetas:

  1. equipo de vida; ámbito para comunicar lo profundo de la persona: sus sentimientos, su forma de pensar, sus situaciones familiares y personales, su propio proceso vocacional, sus inquietudes y proyectos; ámbito también para descansar juntos, para ayudarse en la vida espiritual;
  2. y equipo de trabajo; es el espacio de las responsabilidades compartidas; se caracteriza por la programación y revisión del trabajo en común, las frecuentes reuniones de trabajo, la unificación de criterios, la asunción de compromisos compartidos.

La Hermandad, por otra parte, tiene una dirección común. El Director General y sus representantes o Delegados en los distintos países llevan el peso de la organización y distribución de los operarios en las diversas tareas. Todo ello favorecido desde una disponibilidad incondicional, práctica y eficaz, el estar siempre dispuestos al cambio, tener cada vez menos apegos y menos posesiones para poder servir mejor en el ministerio sacerdotal.

La Hermandad en el mundo

  1. Los colegios de vocaciones eclesiásticas. La Hermandad tuvo en su historia una primera etapa, la de la fundación, caracterizada por el trabajo de los operarios en los colegios de vocaciones eclesiásticas. Esos colegios eran casas grandes donde los operarios se encargaban del régimen interno. Su misión era hacer vida de familia, ayudar a los seminaristas en todos sus problemas, facilitar su proceso vocacional.

Actualmente no existen esos colegios. Los tiempos han cambiado y hoy la formación sacerdotal tiene otros cauces. Algunos de los edificios que los albergaron son ahora seminarios de las diócesis correspondientes.

2. Los seminarios. Desde 1897, fecha en que se aceptó la dirección del primer seminario, la Hermandad ha estado siempre presente en la formación de los seminaristas. Son más de cien años en que la mayor parte de los operarios diocesanos se ha dedicado a los seminarios diocesanos, tratando de imprimir en esos centros de formación el estilo familiar y fraternal que tenían los antiguos colegios de vocaciones, aunque las dificultades eran mayores. Han tenido que asumir, no sólo la dirección interna, espiritual y administrativa, sino también, en muchos casos, la formación académica.

La Hermandad continúa trabajando hoy en seminarios con el mismo estilo familiar que siempre la ha caracterizado. Sin embargo, su presencia es más significativa en las diócesis necesitadas, allí donde es difícil encontrar formadores. Se dedica también a la formación de formadores de otros seminarios, pues muchas veces no puede atender las peticiones que se le presentan.

3.Nuevos apostolados. A partir de 1945, empujada por diversas situaciones históricas, la Hermandad fue asumiendo otros apostolados, específicamente en la línea de las vocaciones laicales: parroquias, misiones, asesoría de movimientos laicales, editoriales, atención a colegios de enseñanza, etc. Estos apostolados subrayaban el primer objetivo de la Hermandad pero referido a los laicos. El apostolado con los laicos se extendió principalmente en los países de América Latina. Estos apostolados ofrecen a los operarios un campo vastísimo de promoción laical y de apostolado juvenil y vocacional; y por ello son muy valorados dentro de la Hermandad. 

Nuestras tareas

Nuestra Hermandad se extiende hoy en diversos apostolados por diversas naciones de Europa, América y África:

  1. Seminarios. Es el servicio de formación de los sacerdotes diocesanos. A veces es un equipo solo de operarios, pero en otras ocasiones colaboramos con sacerdotes de la diócesis en el mismo equipo.
  2. Formación de formadores. Al no poder atender todas las peticiones que van llegando para colaborar en los seminarios diocesanos, ofrecemos el servicio de formación y especialización de aquellos que desean prepararse como futuros formadores de seminarios y casas de formación   religiosa.
  3. Institutos Vocacionales. Son centros de estudio sobre todo lo que tiene que ver con la vocación, y de capacitación de las personas que trabajan con las vocaciones.
  4. Pastoral juvenil. La realizamos en las distintas casas, especialmente en las parroquias y colegios, e implica un proceso de acompañamiento a muchos jóvenes en el camino de su vida cristiana.
  5. Templos de reparación. Son templos no parroquiales, dedicados al culto al Santísimo Sacramento y a las confesiones y dirección espiritual. Estos templos prestan una gran ayuda en un campo escondido pero muy fructífero.
  6. Editoriales. Se dedican a la producción de libros y materiales relacionados con los objetivos de la Hermandad. Sobre todos se publican libros de Filosofía y Teología, para el estudio de los seminaristas, libros de Pastoral Vocacional, y de difusión de la lectura de la Biblia.
  7. Parroquias. Como cualquier parroquia de la diócesis, se dedican a atender a una porción   del pueblo de Dios, pero con un estilo especial, en el que se subraya la atención a la vocación de los laicos y a la pastoral juvenil-vocacional.
  8. Colegios. Son colegios de enseñanza, en los cuales, los operarios organizan una acción pastoral amplia para la orientación vocacional de los jóvenes.
  9. Atención a movimientos. En muchas de las casas hay operarios que, ya a medio tiempo o a tiempo completo, asesoran y ayudan a los movimientos eclesiales, especialmente de laicos. 

Presencia en varios países:

  1. Europa: España, Italia, Alemania y Portugal. 
  2. América: Estados Unidos, México, Venezuela, Perú, Brasil y Argentina.
  3. África: Congo y Angola.  

La Hermandad en México

  1. Primera etapa: Los primeros operarios llegaron a México en 1898 para trabajar en seminarios: Chilapa, Puebla, Cuernavaca y Querétaro.

También trabajaron en el Templo Nacional Expiatorio de San Felipe de Jesús, en la Ciudad de México, donde fundaron grupos importantes de adoradores de la Eucaristía y, en concreto, la Adoración Nocturna Mexicana, en el año 1900.
Tuvieron que salir por causa de la Revolución.

2. Segunda etapa. La Hermandad volvió a México con motivo de los cincuenta años de la fundación de la Adoración Nocturna. Fueron invitados a la fiesta, y al ver el recuerdo grande que se tenía de ellos, y las necesidades, se quedaron ya en 1951.

A cambio del Templo de San Felipe de Jesús, recibió otro templo en el centro de México, el de San Jerónimo, y una parroquia que estaba apenas en construcción, la de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, en las afueras de la ciudad. Al mismo tiempo volvieron los operarios a Querétaro, donde, con muchas dificultades, y viviendo en casas de amigos, lograron reabrir al culto el Templo Expiatorio de San José de Gracia.

Lo más importante de esta segunda etapa no han sido las casas propias, sino la actividad grande que los operarios han realizado en relación con las diócesis, los seminarios y los movimientos laicales. Trabajo fuerte sobre todo con los Cursillos de Cristiandad, los Encuentros Conyugales, el Movimiento Familiar Cristiano. Una tarea importante, además, con los movimientos juveniles y en la atención espiritual de colegios.

Los operarios actualmente en México trabajan en

  1. Casas de formación propias: Aspirantado mayor, en la arquidiócesis de Tlalnepantla; y Centro de Orientación y Acogida Vocacional, en la de Querétaro.
  2. Formación de Formadores, en colaboración con la Universidad Pontificia de México.
  3. Seminario: Campeche, Camp.
  4. Instituto Vocacional: en la arquidiócesis de México
  5. Parroquias: tres en la zona Centro de México: Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Fátima (México); Nuestra Señora de los Ángeles (Tlalnepantla); y Santa Cruz de la Herradura (Tlalnepantla).
  6. Pastoral vocacional: colaboración en la Comisión Episcopal de Seminarios y Vocaciones de México.
  7. Templo Expiatorio: San José de Gracia, en Querétaro, Qro.
  8. Casa de retiros: en Atizapán de Zaragoza (Méx.), diócesis de Tlalnepantla. 

Número de PP. Operarios Diocesanos

  1. En el mundo: unos 210
  2. En México: 23 actualmente

 

 

P. José Luis Ferré Martí

México