BEATO MANUEL DOMINGO Y SOL
PRIMER CENTENARIO DE SU MUERTE

 

 

 

Gracias, Señor, por las vocaciones
que has regalado a tu Iglesia


Padre de bondad, que nos has llamado a la vida  por nuestro propio nombre, que nos ha llamado a ser tus hijos, a crecer en tu amistad, a compartir tu propia felicidad, a colaborar contigo en la construcción del mundo que tú sueñas y a instaurar tu Reino, ayúdanos a reconocer que los dones que adornan nuestra vida son un regalo tuyo y agradecerte que hayas embellecido a nuestros hermanos con otros dones y gracias que nos enriquecen a todos.

 

Lector: Gracias Señor por regalarnos educadores, filósofos, historiadores y artistas (literatos, pintores, músicos, cantantes…) que saben plasmar y transmitir con belleza la imagen integral del ser humano.
- ¡Gracias, Señor!
Lector: Gracias Señor por regalarnos ingenieros y arquitectos que ponen la técnica al servicio de la felicidad de las familias y de las comunidades.
- ¡Gracias, Señor!
Lector: Gracias Señor por regalarnos contables y economistas, administradores y directores de empresas cuyo valor máximo no es el dinero sino la dignidad de las personas.
- ¡Gracias, Señor!
Lector: Gracias Señor por regalarnos políticos, diplomáticos y militares que buscan la paz y el progreso de todos.
- ¡Gracias, Señor!
Lector: Gracias Señor por regalarnos médicos, bioquímicos, farmacéuticos que colaboran con el Creador conservando la vida y preservando la salud de sus hermanos sin sentido mercantilista.
- ¡Gracias, Señor!
Lector: Gracias Señor por regalarnos vocaciones de servicio al hombre sufriente y marginado: asistentes sociales, auxiliares de la medicina, rehabilitadores que ven el rostro de los que sufren y en los más necesitados la imagen de Cristo y les proporcionan una mayor dignidad humana.
- ¡Gracias, Señor!
Lector: Gracias Señor por regalarnos ingenieros agrónomos y técnicos de la industria que saben planificar y explotar los recursos de la tierra racionalmente y en bien de todos.
- ¡Gracias, Señor!
Lector: Gracias Señor por regalarnos abogados, jueces y notarios que interpretan correctamente la ley y defienden la justicia.
- ¡Gracias, Señor!
Lector: Gracias Señor por regalarnos, ante la sed de Dios que hoy tiene la humanidad, obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos y religiosas, misioneros y misioneras, laicos y laicas consagradas, que extienden la buena noticia a todas las gentes. 
- ¡Gracias, Señor!

 

 

 

Oración

Al descubrir los dones que nos regalas queremos expresarte Señor nuestra gratitud sincera por medio del beato Manuel Domingo y Sol, reconocido eclesialmente como «apóstol de las vocaciones sacerdotales», y pedirte que cuentes con nuestra humilde colaboración si en algo te somos útiles. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén