Caminar Juntos n.º 120
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Caminar Juntos


Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos Enero-Febrero 2008
Nº 120

D. Manuel: un encanto de sacerdote

 

 

 

 

 

Solemos utilizar la expresión: ‘es una persona encantadora’, referida a alguien. Encontrarnos con alguna de ellas hace brotar en nosotros entusiasmo e ilusión; produce alegría contagiosa, fuerte atractivo y estimulante optimismo.

 

Y lo aplicamos a ciertas personas, que vivieron o viven sus días con una pasión contagiosa y sus vidas mueven y conmueven y otros. D. Manuel fue una de estas personas: un sacerdote encantador. Muchas personas que tuvieron la suerte de conocerlo, se sintieron atraídas, encantadas.

 

¿De dónde le venía ese encanto, capaz de mover y atraer a otras personas? Sin lugar a dudas, era una persona que se sentía ‘agraciada’, muy regalada por Dios, elegida por Él para ser su sacerdote; digno de su confianza, por tanto. Y es que la experiencia de sentirse ‘agraciado’, desencadena en la persona un modo particular de ‘ser’ y estar en el mundo.

 

Precisamente, desde esa hermosa experiencia de sentirse amado –elegido- por Dios, fue aumentando el deseo de entregarse más y más a Él y a su causa, a la extensión de su Reino, lanzándose hacia el futuro, apoyado fundamentalmente en esa elección amorosa del Señor. Cuando una persona se siente amada, se vuelve una persona alegre, positiva, esperanzada…Y así:

 

¡Cuánta gente sencilla de las parroquias, simples obreros o campesinos, padres y madres preocupados por la educación de sus hijos, maestros en su difícil tara de educar a las nuevas generaciones acudían a él buscando orientación, luz y guía en sus vidas y trabajos!

¡Cuántas religiosas, de distintos conventos, se sintieron afortunadas al recibir sus consejos de padre, reconfortadas con sus palabras y deseosas de progresar por el camino de la santidad!

 

Pero, además, en nuestros archivos encontramos escritos hermosísimos de jóvenes seminaristas y de sacerdotes que le compartían sus deseos de unirse a él, de formar parte de su Hermandad, de aprender a ser excelentes sacerdotes a su lado.

 

Ciertamente, su calidad humana, su vivencia espiritual, su corazón apostólico, su sentido práctico pastoral, su visión de Iglesia y sus proyectos a favor de las vocaciones, especialmente las sacerdotales… contagiaban, atraían, encandilaban a muchos que tenían un corazón semejante al suyo.

 

Es fácil imaginarse lo que acontecería en el corazón de D. Manuel para que él se convirtiera en una persona tan encantadora; lo que Dios le haría experimentar en esos ratos de coloquio íntimo, de intimidad apenas confesable, para que él no sólo no le negara nada, sino que estuviera siempre a disposición para los planes que Él tenía previstos realizar a través de su persona y ministerio apostólico.

 

Como nuevo Moisés, que al bajar de la montaña, después de haber compartido íntimamente con Dios, despedía una gran luz, hasta el punto de deslumbrar a cuantos se le acercaban, así también D. Manuel atraído en lo más íntimo de su corazón por Dios, se sintió enteramente cautivado, como siglos antes lo había afirmado el profeta: me sedujiste, y me dejé seducir.

 

Y, aunque no aceptaba a muchos candidatos, dado que los quería de buen carácter, abiertos y disponibles, de buen corazón, apostólicos y, sobre todo, con ese deseo profundo de llegar a ser santos, con ellos realizó una tarea hermosísima en la Iglesia: preparar en los seminarios a los futuros sacerdotes que el día de mañana atenderían las distintas comunidades y las transformarían en comunidades vivas, apostólicas, comprometidas en la evangelización de sus contemporáneos.

 

Por supuesto, todos nosotros, los Sacerdotes Operarios Diocesanos formamos parte de ese grupo de personas ‘atraídas’ por D. Manuel, y como Él profundamente cautivados por Dios, para que en medio de nuestras comunidades seamos sacerdotes encantadores, al estilo de nuestro Fundador y, al mismo tiempo, invitación y ‘atracción’ para otros jóvenes que, seducidos por Jesucristo, les encante llegar a ser cautivados y encantadores de otros muchos cristianos.

J.L.F.

 

Dirección General

 

  • Asamblea General XXI. Con fecha 22 de enero, la Secretaría General de la Hermandad comunicaba que los operarios elegidos para representar a la delegación de México en la Asamblea General XXI, a celebrarse en julio próximo en Tortosa, serían:
    • el P. José Luis Ferré Martí
    • y el P. Emilio Lavaniegos González.

 

  • Coordinación del Centenario

 

En días previos a la inauguración de los festejos con motivo del Centenario de la muerte del beato Manuel Domingo y Sol, nos hicieron llegar los carteles-‘mantas’ conmemorativas del Centenario. Desde la Delegación, se prepararon otras con la imagen de Mosén Sol. Ambas se pudieron colgar en todas nuestras casas al inicio de los festejos.

 

Igualmente, nos hicieron llegar ejemplares, de la obra Manuel Domingo y Sol. Un hombre de corazón’, preparada por el operario, D. Julio García Velasco y publicada por nuestra editorial ‘Sígueme’.

 

  • Administración General:

 

  • Como en años anteriores, se nos envió la Hoja personal de  cuentas, recordándonos la obligación que tenemos todos los Operarios de rendir cuentas, según las Constituciones actualmente vigentes.

 

  • Ha solicitado a todas las Delegaciones y casas información sobre la contabilidad del ejercicio económico 2007 para poder realzar la contabilidad general de toda la Hermandad. Igualmente, los presupuesto para el año 2008. Todo ello con vistas a preparar la información correspondiente en la Asamblea General XXI.

 

  • Finalmente, ha pedido a los responsables de la economía de cada casa el ‘inventario’ correspondiente, urgido en esta ocasión por el Consejo de Economía de la Hermandad

 

    Es de esperar que todos colaboraremos, en la medida de nuestras posibilidades, facilitando la información requerida, como una manera práctica de implicarnos en la preparación de la próxima Asamblea General.

Toda esa información pueden enviarla directamente a la Administración General o a través de la Delegación.


Actividades del Delegado

 

 

● Visita a Querétaro. El lunes 28 de enero se desplazó a la ciudad de Querétaro con la finalidad de entrevistarse con el Sr. Obispo, D. Mario de Gasperín Gasperín.

 

Al mediodía presidió la eucaristía en el Templo de San José de Gracia, exhortando a los feligreses a unirse a la acción de gracias de toda la Hermandad al iniciarse, el día siguiente, las celebraciones del Centenario de la muerte del beato Manuel Domingo y Sol y hacerlo precisamente en torno a la celebración eucarística.

 

Con los padres del Templo compartió la comida y la sobremesa. Poco después, se trasladó al COAV, saludando a los formadores y a los aspirantes.

 

Fue recibido por el Sr. Obispo a media tarde, en su casa-residencia, acompañado pro los formadores del COAV. El Delegado solicitó, en nombre el Director General, la ordenación presbiteral una vez realizada la práctica diaconal exigida y presentando la documentación correspondiente. D. Mario accedió gustosamente a ordenarlo el próximo día 5 de abril, en el Templo de los PP. Franciscanos de Querétaro, lugar donde José fue percibiendo el llamado de Dios. Aprovechó, una vez más el Sr. Obispo, para agradecer a la Hermandad los buenos servicios de los PP. Operarios Diocesanos en la diócesis, valorando como en otras ocasiones en especial la labor callada e impagable que realizan en el Templo de San José de Gracia. Se interesó también por la marcha del proyecto de colaboración en la UPM, dado que él envió el año anterior a especializarse a unos de los jóvenes sacerdotes diocesanos; y también por la colaboración de José como coordinador del área de psicología y de ciencias religiosas de la UNIVA, centro de estudios en íntima conexión con el Obispado

 

Regresó a México esa misma noche, después de compartir un buen rato con el director del COAV.

 

 Entrevista con el Sr. Obispo de Tlapla, el jueves 14 de febrero, en la Universidad Pontificia de México. Con anterioridad solicitó a la Dirección General la colaboración de la Hermandad para su seminario diocesano. Al no poder contar de inmediato con nuestros servicios enviará a uno de sus sacerdotes a cursar la especialidad de Espiritualidad y Formación de las Vocaciones en la UPM.

 

● Visita del matrimonio director de los encuentros conyugales, el viernes 15 de febrero, para agradecer la asesoría de los Operarios y deseando mayor colaboración todavía en el futuro.

 

Nueva solicitud de colaboración

 

El pasado día 22 de febrero recibió el Delegado la solicitud del Sr. Obispo de Torreón, Mons. José Guadalupe Galindo, dirigida al Director General de la Hermandad, en la que expresaba su deseo de poder contar con los Operarios para su seminario, pues —como él mismo indica— “no es fácil encontrar presbíteros que colaboren con disposición y preparación en este noble ministerio de formar pastores”.

 

A continuación pasa a formular su petición en los siguientes términos:

 

“Es por eso que, sabiendo del servicio que ustedes prestan en la Iglesia como Sacerdotes Operarios Diocesanos, le pido a usted nos considere la petición que le hago de dos sacerdotes operarios diocesanos para que vengan a apoyar en la formación de Filósofos y Teólogos de nuestro Seminario Diocesano de Torreón: uno para la dirección espiritual y otro para acompañar a un grupo de seminaristas y los dos impartiendo algunas materias”.

 

Es importante destacar que esta petición llega después de diversos contactos y servicios prestados por el equipo de nuestro Instituto Vocacional en aquella diócesis. Ellos, en cierta manera, fueron preparando el terreno.

 

Para alentarnos a atender su solicitud, el Sr. Obispo añade en su escrito, entre otras cosas:

 

“Tengo la confianza de que mi petición sea favorecida y de esta manera la colaboración de usted en la formación de los futuros sacerdotes será muy valorada por nosotros y, a la vez, la presencia de ustedes en el norte de México será una ayuda para varias diócesis que envían sus seminaristas a nuestro Seminario Diocesano”.

 

Unos días más tarde, el Delegado le escribía no sólo para notificarle la recepción de su solicitud, sino para agradecerle la confianza que depositaba en nuestro grupo sacerdotal; al mismo tiempo le externaba que su deseo había sido ya comunicado al Director General de la Hermandad y que consideraríamos con mucho interés su propuesta.

 

¡Ojalá el Señor, con motivo del Centenario de la muerte de nuestro Fundador nos bendiga con abundantes vocaciones para poder atender todas esas peticiones que nos van llegando!

 

Encuentro general de Operarios de la Delegación

 

El martes 19 de febrero, celebramos en las instalaciones de Quinta Saulo nuestro encuentro trimestral de Operarios, que se desarrolló de acuerdo con el orden del día enviado previamente.

 

Tras el rato de oración en la capilla de la Casa de ejercicios, que dirigió el director de la misma, el P. Sergio Espinoza, pasamos a uno de los salones, donde el Delegado ofreció a los participantes una breve motivación respecto de la celebración de la próxima  Asamblea General XXI, invitando a todos a participar en la misma ya desde este el momento de su preparación.

 

Con este fin, invitó a agudizar particularmente el oído para escuchar mejor lo que el Espíritu de Dios nos quiere decir hoy; se trata del mismo Espíritu que habló a nuestro Fundador y sigue hablando hoy al corazón de los operarios actuales, interpelándonos en nuestras concretas y variadas situaciones. También es un tiempo propicio para escuchar a D. Manuel, a través de sus escritos, haciendo una relectura de los textos fundamentales, y acercándonos aquellos operarios que han intentado hacerlos realidad a través de su vida y ministerio a favor de las vocaciones. Pero, al mismo tiempo, debíamos ponernos a la escucha de las necesidades, aspiraciones y problemas suscitados especialmente en el campo vocacional en la Iglesia: ¿qué urgencias?, ¿qué respuestas ante los nuevos desafíos? ¿cómo apoyar y facilitar la nueva cultura vocacional?, ¿qué modelo vocacional está proponiendo el documento de Aparecida para nuestro Continente? Finalmente, se trata de escuchar lo que nos puedan decir los sacerdotes, religiosos/as y lacios sobre sus aspiraciones o sobre lo que ellos esperan de nuestra Hermandad.

 

Seguidamente, nos preguntamos: ¿Qué nos está diciendo Dios, en estos momentos, a través de nuestra experiencia personal, de las necesidades y deseos de nuestra Iglesia mexicana y a través de los sacerdotes, religiosos/as y laicos con los que trabajamos? Esta segunda parte, que se realizó en pequeños grupos, desembocó en un plenario posterior que enriqueció a todos, especialmente al escuchar los aportes de los distintos grupos, de los que entresacamos algunas ideas:

 

  • Por lo que respecta a lo que Dios nos está diciendo a través de nuestra experiencia personal, se destacaron los siguientes temas: mayor identidad y sentido de pertenencia, trabajar por hacer realidad entre nosotros la fraternidad, cuidar la propia vocación y, de manera corresponsable, la del hermano, crecer integralmente y poner todas nuestras cualidades al servicio de las vocaciones, llegar a formar un grupo ilusionado vocacio-nalmente capaz de contagiar e ilusionar a otros, visión más universal y globalizada de la Hermandad, mayor audacia e implicación en el campo vocacional, el problema de la falta de vocaciones, no importa tanto el ser pocos sino el asumir aquellas tareas que sean significativas, claras y valientes, también el darles continuidad.

 

  • Por lo que respecta a lo que Dios nos dice a través de las necesidades de nuestra Iglesia se señalaron: el ayudar a descubrir el sentido de la propia existencia y favorecer una opción vocacional, mayor implicación de todos en procesos de discernimiento y acompañamiento vocacionales, acentuar el aspecto misionero de toda vocación en la Iglesia a la luz del documento de Aparecida, un mayor compromiso por ir formando las distintas de las vocaciones, dejar ya estructuras caducas de pastoral vocacional, trabajar en proyectos compartidos con otras instituciones y diócesis, tratar de visibilizar mejor nuestro carisma dentro de la Iglesia a través de proyectos significativos en el campo vocacional.

 

  • Y por lo que respecta a lo que Dios nos dice a través de los sacerdotes, religiosos/as y laicos con los que trabajamos:
  • sacerdotes: acompañamiento y dirección espiritual, talleres de formación permanente, atención a sacerdotes que presentan determinadas  problemáticas,
  • religiosos/as: acompañamiento espiritual, humano y psicológico, talleres de mantenimiento e ilusión vocacional,
  • laicos: revalorizar la vocación laical, talleres que ayuden a vocacionalizar la vida y la profesión laical (catequistas, maestros, enfermeras, abogados, médicos…), una opción más decidida de la Hermandad por los laicos, ayudándoles a crecer en el testimonio y compromiso misionero, también mayor implicación en la pastoral juvenil.

 

A través del diálogo posterior se llegó a la conclusión de que convenía seguir profundizando en la reflexión, y que podrían aprovecharse, en este sentido, las reuniones de formación permanente. Además, los temas y materiales que serán facilitados por la Secretaría de la Asamblea podrán ayudarnos y complementar el trabajo iniciado en esta primera sesión.

 

Tras un merecido descanso, retomamos nuestro trabajo y abordamos el segundo tema que aparecía en el orden del día: revisión de los compromisos asumidos, en el encuentro anterior, con relación a la Pastoral juvenil-vocacional en nuestra delegación de México, y que consideramos prioridad para este curso.

      A este respecto, se recordó que ese objetivo constituía una  de las mejores contribuciones de la Hermandad a la tarea evangelizadora de la Iglesia, y que, además, nos ayudaba a trabajar juntos, a conocer y estar más cercanos al mundo de los jóvenes, gran esperanza de nuestro Continente.

 

      Se informó de los talleres de formación de asesores y coordinadores ofrecidos desde el Instituto Vocacional, también de los ejercicios espirituales para jóvenes programados en Quinta Saulo para nuestros jóvenes, de las dificultades que ha encontrado el equipo del Aspirantado para organizar los retiros de adviento y cuaresma, recabando ahora la colaboración de los presentes con vistas a realizar el de Pentecostés. Finalmente, el P. Iván informó de la preparación de ‘misiones’ para la próxima Semana Santa, que se llevarán a cabo en la población de Santa Ana Jilotzingo.

 

La última parte del encuentro la dedicamos a la información general: operarios, casas y Delegación. El Delegado comunicó a los operarios la próxima visita el Director General a la Delegación en el mes de abril próximo. Igualmente de los contactos con le Sres. obispos de Colima y de Tlalpa con vistas a una próxima colaboración en sus respectivos seminarios diocesanos; también con el matrimonio responsable del movimiento de Encuentros conyugales.

 

Entre los temas de interés que fueron compartiendo los operarios, cabe reseñar: la marcha en el seminario de  Campeche, la incorporación de un nuevo director espiritual y las dificultades que han surgido a la hora de encontrar profesores; actividades que se están realizando en Quinta Saulo y crecimiento económico que posibilitará nuevas actividades en la Delegación; esfuerzos por realizar nuevas actividades en la parroquia de Ntra. Sra. de los Ángeles: pláticas bíblicas y catequesis; próxima ordenación de presbiterado de José Moreno (en abril) y Juan Francisco Comendador en España (en junio); colaboración en la Universidad Católica de Querétaro por parte de José Moreno; obras de remodelación en el Templo de San José de Gracia; alumnos en el COAV y convivencias vocacionales; publicaciones y nuevos cursos ofrecidos por el Instituto Vocacional, actividades en el Aspirantado mayor, espe-cialmente relacionadas con el Centenario, gestiones de representación legal por parte el P. Sergio e información sobre la economía de la Delegación por parte del P. Jaime Vargas.

 

Con la comida compartida al final de la mañana, concluíamos este encuentro que se enmarca dentro de las celebraciones del Centenario de la muerte de nuestro Fundador, pidiendo una vez más su intercesión para que el Señor nos bendiga con nuevas vocaciones y con la fidelidad de los Operarios actuales.


Centenario de la muerte de Mosén Sol

 

Inicio de las celebraciones

 

Tal como habíamos previsto, con motivo del aniversario de la muerte de Mosén Sol, iniciamos de manera muy sencilla nuestras celebraciones reuniéndonos varios operarios y aspirantes mayores, la noche del mismo día 25, para la hora santa y cena en nuestro Aspirantado mayor. Quisimos hacerlo primero hacia dentro, en intimidad, para mejor prepararnos a las celebraciones que cada quien organizaría en sus respectivas comunidades. Nos unimos también, desde la distancia, a los actos de apertura que se estaban celebrando en Tortosa.

 

     Según lo acordado, cada casa organizó en torno a la fiesta litúrgica los actos de comienzo del Centenario. Para eso, habíamos recibido  las ‘pancartas’ conmemorativas y la Delegación preparó otras complementarais con la figura de D. Manuel; y así en el momento de iniciar los festejos aparecieron colgadas de manera muy vistosa.

 

     Ya el día 27, comenzaron los festejos en la parroquia de la Herradura, destacando la numerosa asistencia, la intervención de los coros que se unieron para interpretar la misa del ‘beato Manuel Domingo y Sol’, y el ‘convivio’ posterior.

 

      Posteriormente, y en especial el mismo día 29, en todas las casas se resaltó la conmemoración: seminario de Campeche, parroquia de Fátima, Templo de San José de Gracia y COAV de Querétaro, y en el Aspirantado, concluyéndose ese día la novena a D. Manuel.

 

      Pero no sería hasta el domingo siguiente, día 3 de febrero, cuando tendríamos la celebración conjunta con feligreses de nuestras parroquias, personas amigas y benefactores de la Hermandad, en nuestro Aspirantado mayor.

 

      La parroquia Ntra. Señora de los Ángeles retrasó la celebración con la comunidad parroquial hasta el domingo día 10 de febrero.

 

 

 

Aspirantado Mosén Sol. Huixquilucan

 

 

      Pasadas las vacaciones de Navidad, los alumnos se incorporaron a la vida ordinaria y comenzaron las actividades del segundo  cuatrimestre del curso.

 

      Pero lo que internamente ha llenado de contenido estos dos meses ha sido la preparación y realización de las diversas actividades programadas con motivo de la apertura del Centenario de la muerte del Fundador de la Hermandad.

 

      La preparación comenzó con el retiro espiritual que dirigió el P. Rubén, responsable del Aspirantado menor de Querétaro sobre textos del beato Mosén Sol. Seguidamente la celebración de la Novena a Mosén Sol preparada por los mismos alumnos sobre textos del Fundador. Cada día, además, se contó con la presencia de un operario de la ciudad para presidir la eucaristía comunitaria en cuya homilía fueron contando su experiencia vocacional y su vida en la Hermandad.

 

      Los que lo desearon y pudieron tomaron parte en las celebraciones de las parroquias y, sobre todo, participaron muy activamente en el programa del 3 de febrero organizado por la Delegación para todos los amigos de la Hermandad. A cargo de los alumnos corrió la acogida de los asistentes, la responsabilidad litúrgica y la representación de ‘Una historia que no se detiene’, conmemorativa de Mosén Sol.

 

      Pasadas las fiestas, a fin de conocer y profundizar mejor en la personalidad humana y sacerdotal del Beato Mosén Sol, las charlas de formación para la Hermandad se han programado teniendo como libro de texto la biografía recientemente publicada ‘Mosén Sol. Un hombre de corazón’, escrita por don Julio García Velasco. Y para mantener la tensión del año jubilar se han programado todas las Horas Santas del curso teniendo como lema general: ‘Orar ante Jesús sacramentado con el beato Mosén Sol’.

 

      También han tenido tiempo para hacer una excursión al lago de Xochimilco, gozando de las maravillas del paisaje.

 

      Ahora procuramos vivir la Cuaresma y prepararnos para la Pascua con la celebración del Vía Crucis, el retiro espiritual que dirigirá uno de los profesores de la universidad, el P. Jaime Rivas quien es además director espiritual del seminario de Texcoco. En la casa se han tenido algunos encuentros de jóvenes con los que trabajan pastoralmente los alumnos.

P. Lope Rubio Parrado

 

 

 

Parroquia Santa Cruz de la Herradura

 

La parroquia Santa Cruz de la Herradura inició los actos conmemorativos del Centenario de la muerte de Mosén Sol, el  domingo 27 de enero, con  la solemne celebración  eucarística al final de la mañana, presidida por el Delegado del Director General de la Hermandad en México. Concelebraron los Padres de la parroquia y el P. José Feliz Fernández.

 

Muchos feligreses y personas cercanas a los Operarios quisieron unirse a esa nuestra fiesta. El recinto del templo, a pesar de sus dimensiones, no pudo acoger en esta ocasión a todos los participantes. Una verdadera fiesta, hecha de entusiasmo y agradecimiento, de cariño y calor humano hacia los PP. Operarios Diocesanos; y realzada, por otra parte, con la participación de los coros de la parroquia, quienes después de muchos ensayos lograron interpretar con gran maestría la misa en latín, dedicada al beato Manuel Domingo y Sol.

 

En el momento de la homilía, el Delegado presentó de manera motivadora la trayectoria existencial de Mosén Sol como ‘un camino decidido hacia la santidad’, colaborando extraordinariamente con Señor a la hora de que resplandeciera en él el amor y la santidad de  Dios. Pero que no se limitó a avanzar, él solo, de manera heroica por la senda de la santidad, sino que ayudó a muchas otras personas a ser y a actuar de acuerdo con su vocación también a la santidad: a los jóvenes, a los maestros, a los catequistas, a los obreros, a las religiosas, a los sacerdotes... Y que para poder ayudar a muchos más Dios le inspiró la fundación de la Hermandad,  a la que invitaría a aquellos que aspiraran y quisieran ayudarse entre sí a ser santos; pero, al mismo tiempo que no tuvieran otro objeto, ni tarea, ni encomienda mayor que la de ayudar a los demás a descubrir esa vocación única: ser santos; y ayudarles a realizarla en su propio estado de vida: unos como laicos, otros como religiosos, y a otros, de manera muy especial, como sacerdotes.

 

Al terminar la eucaristía, se organizó un convivio y comida
con la comunidad de la parroquia. Un grupo de música mexicana y española que amenizó el evento.

 

Se trata sólo del inicio de este año jubilar, pues tenemos otras muchas actividades ya programadas de tipo cultural y también religioso, que nos ayudarán a acercar a nuestros feligreses la figura y de nuestro Fundador, y, al mismo tiempo, a ir vocacionalizando  las vidas y ministerios de todos ellos.

 

P. Francisco Contreras Santiago

 

 

Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Fátima

 

 

Mosén Sol, un milagro de corazón

 

En la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Fátima convocamos un sencillo Triduo en memoria agradecida al buen Dios por darnos, como Fundador, a un hombre verdaderamente comprometido con los intereses de la gloria de Dios, tanto en el culto como en las distintas actividades pastorales que fue asumiendo a lo largo de su vida.

 

Cada día, del 27 al 29 de enero celebramos la eucaristía recordando rasgos de su perfil humano y espiritual que pudieran motivarnos, como comunidad, a avivar nuestra respuesta al llamado del Seño, encomendándonos al mismo tiempo a su intercesión.

 

El día 29 de enero, en la celebración solemne de la memoria litúrgica del Beato se hicieron presentes todos los grupos, movimientos y asociaciones de laicos y colaboradores, junto con un nutrido grupo de fieles que animaron la celebración con diversos ministerios litúrgicos: su participación fue cordial y fervorosa. Cabe destacar que el grupo coral de señoras del movimiento ‘Familia Educadora en la Fe’ dio un tono de solemne recogimiento. Todos participaron especialmente en las preces y la presentación de ofrendas. Nos acompañamos de una reliquia del Beato con la que dimos una bendición especial a los que quisieron, imponiéndosela sobre su cabeza mientras cantaban ‘Manos que bendicen, manos del Pastor’. Finalmente, tuvimos una convivencia en el auditorio parroquial, organizada por todos los agentes de pastoral, en la que se compartieron bocadillos y bebidas calientes de frutas cítricas diversas a las que acá llamamos ‘ponche’.

 

El día 4 de febrero, en la reunión de Consejo Pastoral parroquial, dos personas compartieron testimonios de favores recibidos por intercesión del Beato Manuel Domingo y Sol. El primer favor consistió en el alivio de una arritmia cardíaca de un varón de mediana edad al que su esposa lo encomendó a Dios por intercesión del Beato; el otro, era la petición de otra feligresa que pidió tener un buen inquilino pronto en su domicilio y el mismo día tuvo respuesta favorable de una familia de Guadalajara que buscaba una casa honorable dónde hospedar a su hija en la ciudad de México por razón de estudios.

 

Así las cosas. Dios quiera seguirnos bendiciendo por intercesión del beato Mosén Sol y pronto lo veamos que reciba ya el culto de los santos.

P. Enrique Navarro Torres

Templo expiatorio San José de Gracia. Querétaro

 

 

El Templo de San José de Gracia se vistió de fiesta  y quiso unirse a la alegría y acción de gracias de toda la Hermandad, especialmente a los actos programados en el Templo de la Reparación de Tortosa.

 

El día 29 de enero, fiesta litúrgica del Beato Manuel Domingo y Sol, celebramos la apertura del Centenario de su muerte. Ya lo habíamos anunciado previamente en días anteriores y habíamos colgado la pancarta en el interior del templo.

 

     A las 12:00 horas concelebramos una misa solemne los PP. Justo, Rubén y José María. Asistió bastante gente. También se hizo mención del Centenario en las tres horas santas a lo largo del día.

 

P. José María Amenós Solsona

 

 

COAV de Querétaro

 

 

      El martes 29 de enero, por la tarde, celebramos en el COAV, la apertura del Centenario de la muerte de Mosén Sol, con un retiro. La temática versó sobre la figura y pensamiento de Don Manuel. Iniciamos hacia las 17:00 hrs. Hicimos un breve, pero sustancioso, recorrido por las palabras que dirigió, en su momento, a los seminaristas. Con una presentación en power point  contemplamos y profundizamos su pensamiento. Al final del mismo, los aspirantes compartieron lo que a ellos les hacía eco, desde su aspiración a ser parte de la familia de los Operarios. No podíamos dejar sin importancia el pasar un momento delante del Santísimo, para agradecerle la vida y obra del fundador y, para desde allí, dejarnos iluminar, a ejemplo del Beato, por buenas y santas inspiraciones del buen Jesús.

 

      En ese ambiente de intimidad, quisimos culminar nuestro retiro con la celebración eucarística. José Moreno y Rubén Barrón compartieron lo que para ellos significaba el ser parte de la familia de Mosén Sol, con la finalidad de animar a los aspirantes a abrazar esta vocación.

 

     De la misa pasamos a la mesa, así que nos dispusimos a disfrutar de una sabrosa cena. Salimos a uno de los restaurantes del centro de la ciudad.

 

P. Rubén Barrón Porcayo

Seminario diocesano de Campeche

 

 

Seminario mayor

 

Una vez más, los alumnos del Seminario Mayor de Campeche “San José”, al enterarse de la cercanía de la fiesta de Beato Manuel Domingo y Sol, manifestaron su entusiasmo y en algunas horas santas de los jueves oraban especialmente para las vocaciones en la Hermandad. 

 

La víspera, recibimos las mantas con la imagen del Beato y el cartel conmemorativos del centenario de la muerte de Don Manuel.  Informamos al rector y por la noche los sacristanes colocaron las mantas a ambos lados del presbiterio.  La misa fue presidida por el P. Felipe y concelebramos los PP  Cristian y Genaro, nuevo director espiritual de la etapa de teología (el P. Alfredo se encontraba en Colima en un congreso de música sacra).  El P. Felipe evocó, en la homilía, las palabras del Beato en torno a la formación sacerdotal, mismas que han hecho eco en algunos por su exigencia a la santidad.  Al final de la eucaristía, con la estampa en mano de la oración por las vocaciones, todos la recitamos e invitamos a algunos a invocar al Beato en su proceso vocacional.

 

 Acto seguido, algunos de los alumnos más cercanos y desinhibidos se acercaron para felicitarnos por la fiesta.  Generalmente el equipo de operarios ofrece o un desayuno o una cena a los seminaristas, pero en esta ocasión y debido a algunas actividades que coincidieron con el día, se pospuso hasta el día 31 que era el 4° aniversario de ordenación del P. Felipe. Él mismo presidió la misa en la mañana y la hora santa por la tarde, después de la cual, el equipo encargado de las compras, ya tenía listo el platillo que habríamos de degustar.  El ambiente que se creó fue tan agradable que permanecimos de sobremesa hasta la hora de Completas. Entre tanto, la Rondalla interpretaba algunos cantos en honor del P. Felipe, por su aniversario, mientras comíamos el pastel.

 

El día 2 de febrero, los alumnos fueron a sus casas por los días de carnaval.  Estos días se utilizan para salir de paseo comunitario, pero en virtud de la dificultad para trasladar a cerca de sesenta alumnos, se les envió a casa donde estuvieron hasta el día 5, fiesta del protomártir mexicano san Felipe de Jesús y patrono del seminario menor de Campeche. 

 

Los días 4 y 5, los PP Felipe y Cristian fueron a representar al Seminario de Campeche, en la inauguración de la capilla del seminario menor de la prelatura de Cancún-Chetumal, en Chetumal. Algunos de sus seminaristas se forman actualmente en Campeche.

El día 4 salieron por la mañana y la bendición y dedicación del altar tuvo lugar a las cinco de la tarde.  Dicha celebración fue presidida por Mons. Pedro Pablo, obispo de la prelatura y acompañado del emérito D. Jorge Bernal y el auxiliar de la arquidiócesis de Yucatán D. Rafael Palma. 

 

El día 5 por la mañana, los PP. Felipe y Cristian visitaron las casas de tres de los seminaristas de dicha prelatura que estudian en el seminario de Campeche. Regresaron después de la comida.

 

De vuelta en el seminario mayor, con la celebración del miércoles de ceniza, retomamos las actividades. El P. Genaro, nuevo director espiritual, presidió la eucaristía y dirigió las charlas del retiro. Por la tarde algunos de los seminaristas salieron, por invitación de algunas parroquias, a imponer la ceniza, mientras que el resto se quedó atendiendo sus actividades académicas.

 

P. Cristian E. Mier

 

Seminario menor

 

 

El día 5 de febrero, festividad del protomártir mexicano San Felipe de Jesús, celebramos en el seminario menor nuestro santo patrón.

 

Presidió la Eucaristía, en ausencia del Sr. Obispo, el rector del seminario, P. Sergio, concelebrando el P. José Luis Canto, responsable del seminario menor, el P. Genaro Rodríguez, director espiritual de los teólogos y el P. Alfredo Hernández. Asistieron las familias de los seminaristas, bienhechores y amigos.

 

Siempre resulta reconfortante admirar el interés de los muchachos en la preparación de la fiesta y el esmero que ponen en lo que se les encomienda realizar como es el acondicionar el seminario, pintarlo y asearlo.

 

Previamente se preparó a los seminaristas con algunas charlas sobre la vida y virtudes de San Felipe de Jesús.

 

Como detalle importante, hacer constar que los seminaristas cantaron en gregoriano el esquema de la misa ‘de Angelis'.

 

 Al terminar la eucaristía se tuvo la comida y convivencia con todos los asistentes a la celebración, esperando que el próximo curso se vea incrementado el número de seminaristas menores y puedan beneficiarse de la educación que en él se está brindando.

 

P. Alfredo Hernández Ramírez


Celebración conjunta en el Aspirantado mayor

 

Jornada radiante la del domingo 3 de febrero, en que celebramos la fiesta en honor al beato Manuel Domingo y Sol. Si bien cada una de las parroquias había festejado ya en días anteriores el comienzo del Centenario, queríamos hacerlo en este día de manera conjunta en las instalaciones de nuestro Aspirantado ‘Mosén Sol’, que reúne mayores condiciones para este tipo de eventos.

 

Comenzamos escuchando la interesante charla del P. Lope Rubio, quien con sus conocimientos nos brindó una extraordinaria y cercana semblanza de nuestro D. Manuel, destacando su trayectoria sacerdotal, que estuvo precedida por la presentación de los rasgos más humanos de nuestro Fundador: su corazón magnánimo, su sencillez, su audacia ante las dificultades, su capacidad de relación y de entablar amistades, su entusiasmo en las obras que emprendía. Pero lo que más destacó fue su ser sacerdotal, que trató de proyectar en aquellos seminaristas que le fueron confiando en los colegios de vocaciones y en los seminarios. Quería sacerdotes santos, puesto que el sacerdote, por razón de sus ministerios, vive en intimidad constante con Dios, en familiaridad muy estrecha con Jesucristo, y esto le está pidiendo y exigiendo santidad. Pasó después a presentar la Hermandad como medio extraordinario de santificación y de eficacia pastoral. Por supuesto, destacó el hilo conductor de toda esa vida, tan rica en matices y variada en manifestaciones externas, que no es otro sino: “el amor abrasado a Jesús Hostia, que le hizo humilde y manso: mortificado, sencillo y amable como Él y, como Él, incansable y audaz y multiforme trabajador de la gloria del Padre”. Un hombre, en fin, que no buscó los aplausos fáciles, sino que trabajó en “las raíces del bien” y que prefirió “la gota de rocío que envía Dios a la planta desconocida”. Concluyó afirmando que la memoria que hacíamos de ese sacerdote tortosino, más que su muerte lo que queríamos era que se convirtiera en una gran fiesta jubilar por parte de todos nosotros y de la Iglesia.

 

También los aspirantes, que habían preparado la obra ‘Una historia que no se detiene’, ofrecieron una interesante analogía entre el patriarca Abrahán, a quien Dios le prometió una gran descendencia, y D. Manuel que también a través de la Hermandad ha dejado una numerosa descendencia: los PP. Operarios Diocesanos. Al igual que el patriarca del A.T., el beato Manuel Domingo y Sol también se fió de Dios, y apoyado en una fe parecida se lanzó a una empresa harto difícil: la de promover, formar y acompañar las vocaciones en la Iglesia, especialmente las sacerdotales.

Nos íbamos acercando al momento de la celebración eucarística, punto central de la jornada, a la que se unieron varios Operarios y los coros de la parroquia de la Herradura, quienes se responsabilizaron del canto litúrgico, e interpretaron nuevamente la misa compuesta en honor al ‘Beato Manuel Domingo y Sol’. Estuvo presidida por el Delegado, quien presentó a D. Manuel como un sacerdote encantador, señalando que muchas personas que tuvieron la suerte de conocerlo se sintieron atraídas y encantadas por él. Y recalcó que precisamente los Sacerdotes Operarios Diocesanos formamos ese grupo de sacerdotes atraídos por su persona, por su carisma y por sus proyectos pastorales en favor de las vocaciones en la Iglesia. Durante la celebración pedimos que el Señor nos envíe nuevos Operarios, nuevas vocaciones. Y después de impartir la bendición, el Delegado transmitió a todos los presentes el saludo del Director General, indicando que en días anteriores había estado inaugurando los actos conmemorativos en la ciudad de Tortosa, donde descansan los restos mortales de nuestro Fundador.

 

Bajo una inmensa carpa, colocada en el patio central del Aspirantado, fueron discurriendo todos esos actos y que, al final de la mañana, se convirtió en un inmenso comedor capaz de acoger a todos los participantes, a quienes se sirvió la comida ofrecida a modo de ‘taquiza’ mexicana. Los músicos pusieron la nota festiva durante la misma, brindándose después a acompañar los cantos de muchos de los presentes e interpretando los sones más representativos de los países de los operarios y de los aspirantes ahí presentes. Todo ello propició un ambiente familiar y festivo.

 

Entre los participantes, cabe destacar la presencia de algunos familiares de nuestros aspirantes mexicanos, la Superiora General de las Discípulas de Jesús y otras de sus hermanas, Maribel Cobo y sus papás, cuya curación atribuida al beato Manuel Domingo y Sol ha sido  presentada en Roma por si puede ayudar a su pronta canonización.

 

Antes de la partida se ofreció a los presentes estampas con la oración oficial de Mosén Sol, para que acudieran a su intercesión en las necesidades de sus familias y de personas conocidas.

 

Con el deseo de encontrarnos más veces con motivo de este año jubilar del Centenario de la muerte del Fundador y con el deseo de poder reunirnos pronto también para festejar la noticia de la pronta canonización de Mosén Sol, fuimos despidiendo a cuantos amigos, benefactores y colaboradores de los Operarios en las distintas plataformas pastorales de la Hermandad, nos acompañaron en ese día.

 

Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles. Naucalpan

 

La parroquia de nuestra Señora de los Ángeles, comparte con ustedes el gozo de nuestra celebración en memoria de nuestro fundador. Fuimos retrasándola para que no coincidiera con las celebraciones en otras casas de la Delegación.

 

Con todo, ya en la semana anterior, un buen grupo de feligreses nos acompañó al Aspirantado mayor para compartir la fiesta conjunta con que se iniciaron los festejos con motivo de los cien años de la muerte de don Manuel. Nos ayudó a prepararnos para posteriormente celebrarlo en un ambiente más familiar con los feligreses de la parroquia.

 

Con este motivo, ocho días después, concretamente el 10 de febrero, nuestra parroquia convocó a los feligreses a celebrar, en nuestra comunidad, la fiesta del Beato. De manera sencilla pero significativa tuvimos la eucaristía a las 13:00 horas y en la fraternidad de nuestro equipo de vida y trabajo, presidió el P. Luis Armando Ley. Nos acompañó el P. Fabián Giménez con un grupo de aspirantes.

 

El P. Armando elogió y exaltó la obra en cuya militancia estamos, agradeciendo el compartir este carisma e invitó a los feligreses a conocer más de cerca las tareas de la Hermandad para una acción conjunta en bien de la promoción, sostenimiento y acompañamiento de las vocaciones en la Iglesia.

 

Después de la misa, como es habitual, compartimos la comida compuesta de variados platillos donados por los mismos feligreses y coordinada por el P. Jaime Eugenio Vargas.

 

Fue una recepción muy concurrida, recordando en la conversación a los operarios que han pasado por esta parroquia y que han dejado un testimonio de nuestro carisma institucional.

 

Ahí mismo sugirieron un retiro para conocer Quinta Saulo y es lo que haremos el 8 de marzo.

 

Se invitó, además, a los feligreses a poner sus necesidades y proyectos bajo la intercesión del beato Manuel Domingo y Sol.

 

Por supuesto, la celebración dejó un grato recuerdo en los participantes, quienes se unieron gratamente a la alegría de nuestra querida Hermandad.

 

P. Sergio Espinoza López

Universidad Pontificia de México

 

 

Clausura del año jubilar con motivo del XXV aniversario  

de su reapertura

 

El viernes 25 de enero de 2008 concluían los actos conmemorativos del XXV aniversario de la reapertura de la Universidad Pontificia de México.

 

El Sr. Cardenal de México, Norberto Rivera Carrera, en su calidad de Gran Canciller de la UPM presidió esa misma mañana, en la iglesia de San Agustín, Centro de Tlalpan, la misa en acción de gracias, a la que se unieron representantes de toda la comunidad educativa de la Pontificia.

 

En la homilía, el Sr. Cardenal señaló la importancia de una verdadera experiencia en la vida cristiana. Recordando la figura de Pablo, cuya conversión conmemorábamos ese día, nos alentó a propiciar ese encuentro con la persona de Jesucristo, que da un nuevo horizonte en la vida y una orientación decisiva: un encuentro que debe fascinarnos y llenarnos de estupor; abrirnos a un proceso constante de conversión, comunión y solidaridad, y lanzarnos, como había ya señalado el documento de Aparecida, Brasil, a extender la Buena noticia, desde esa experiencia extraordinaria, al estilo de Pablo, modelo de evangelizadores.

 

Con las palabras de agradecimiento, por parte del Sr. Rector de la UPM, Dr. Alfredo Vargas Alonso, al finalizar la celebración en el templo parroquial, a todas las personas y entidades que han hecho posible esta nueva etapa de la UPM, y de manera especial a cuantos han colaborado en las celebraciones de este XXV universario, concluía esta primera parte del acto.

 

Seguidamente, en el nuevo auditorio de la UPM, levantado muy cerca del edificio de la nueva biblioteca, se desarrolló el acto académico, presentado por el Secretario General de la Universidad, y presidido por sus autoridades académicas.

 

Comenzó con la proyección del video “UPM-Celebración jubilar XXV Aniversario”, elaborado por el Lic. Samuel Silva Floriano, director de promoción nacional y relaciones públicas de la UPM, que presenta a grandes rasgos su pasado histórico y su presente prometedor, que permite conocer y entender esta obra multisecular de nuestro país, su proceso de fundación y las distintas épocas en las que se ha ido estructurando y consolidando en medio de muchas dificultades nuestra Universidad, y que nos pone con respeto y admiración frente a una institución de gran importancia en la vida de la Iglesia en nuestro país.

Se trata de un trabajo técnico, hecho por profesionales que han investigado y buscado la manera de dar vida a estos datos que yacían tanto en el recuerdo de determinadas personas como en valiosos documentos históricos. Se trata, en definitiva, de una visión de lo que ha sido y es actualmente esta que llamamos nuestra Universidad Pontificia de México.

 

En un tercer momento, el Rector de la Universidad presentó el Comunicado programático de la UPM a partir de los XXV años de su reapertura. Empezó destacando el deseo de querer vincularse más estrechamente con las raíces históricas y valores que han dado identidad a esa importante institución académica, especialmente su vinculación con el diálogo científico contemporáneo que es lo que siempre la ha caracterizado, desde su creación.

 

También expresó su renovado deseo de que esta institución siga estando al servicio de nuestra Iglesia de México: de nuestros seminarios, casas de formación, vida religiosa y comunidades parroquiales ofreciendo la posibilidad de especializar a muchos de sus miembros y colaborando así a fortalecer el pensamiento de una sociedad que requiere fundamentos para vivir y renovar constantemente su fe tan connatural a nuestro país y en toda Latinoamérica.

 

Una presencia del todo significativa, no sólo en nuestra realidad nacional sino más allá de nuestras fronteras, acogiendo a los alumnos y profesores de otros países, pero haciéndonos más presentes en los medios de comunicación social. Necesitamos, igualmente, la presencia de profesionistas que vengan a hablarnos de la importancia que tiene una fe bien fundamentada y vivida responsablemente en su profesión.

 

      Después del  canto del Himno de la UPM, a cargo del coro de la Residencia de alumnos, el Gran Canciller leyó y firmó el Decreto de Clausura del año jubilar, en el que se lee:

 

 “Al finalizar este año jubilar, queremos elevar a Dios nuestro ‘magnificat’, porque nos ha permitido detenernos a reflexionar sobre la inmensidad de la Universidad Pontificia de México y su misión en la Iglesia de México y mundo de hoy. Al mismo tiempo nos acogemos a la maternal intercesión de Santa María de Guadalupe, pidiéndole que los eventos celebrados durante este año perduren en nuestra memoria y que las semillas sembradas germinen y florezcan hasta dar fruto… Te encomendamos a todos los que aquí trabajan, enseñan o estudian. Dirige nuestros esfuerzos encaminados a la búsqueda de la verdad y de la excelencia académica, a la investigación y a la formación de religiosos/as, seminaristas, sacerdotes y laicos…”.