29 de enero: Beato Mosén Sol
(1836-1909)
Fue el primero en acometer un plan de formación del clero español que, destinado a todas las diócesis, formase a los formadores... para la formación: no es un juego de palabras sino la clave ilusionada de una vida llena de aliento espiritual y dinamismo apostólico.
Un buen cura de Tortosa se encuentra un día con un seminarista que vive en la miseria y, tras haber tocado no pocos campos pastorales, recibe la gracia de encontrar un carisma cuyo seguimiento transformará su vida y la de multitud de vocaciones sacerdotales.
Don Manuel se da cuenta del estado lamentable en que se encuentran los seminarios españoles del siglo XIX, atacados por las guerras y las epidemias; y decide entregarse, como sólo saben hacerlo los grandes, a transformar por completo la decadente mediocridad. Para ello funda la Hermandad de Operarios Diocesanos y, sobre todo, su obra más luminosa: el Colegio Español de Roma, cuyos dos mil alumnos en un siglo de existencia, han contribuido en gran manera a la renovación de la Iglesia española: seminarios, episcopado, publicaciones, catequesis, moral, derecho...
Las dificultades de Mosén Sol para hacer lo que hizo, unificando tantas voluntades clericales, lo constituyen por derecho propio en patrón del acuerdo entre eclesiásticos, cosa dificilísima que requiere horas extraordinarias del Espíritu Santo en cantidades catalanamente industriales. Eso.
Manuel Amezcua
Badajoz
Publicado en “Iglesia en Camino, Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz”
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