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CORPUS CHRISTI (MADRID)
El día 25 (99 aniversario de la muerte del Beato Manuel) celebraremos en esta iglesia del Corpus una solemne Concelebración en honor del Fundador, que será presidida por el Director General y su Delegado para España.
Antes de la Misa se bendecirá la nueva imagen de Mn. Sol, que acaba de entregar su autor, el joven escultor D. Antonio José Martínez, formado en la escuela sevillana y muy acreditado ya por sus obras para iglesias de Madrid y de fuera. La imagen es de madera de pino y mide 1,30 mts. Es un Mn. Sol joven, al que no le falta su solideo, tan característico e identificativo en él.
El rector del Templo, D. Feliciano Villa Rivera, ha cursado más de 40 cartas-invitación a los amigos de le Hermandad, Siervas, etc., aparte de los feligreses habituales. Se espera que la iglesia resulte pequeña.
En el verano pasado se cumplieron los 60 años de la permanencia de la Hermandad en esta Casa (Bodas de diamante).
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Don Manuel y el Templo del Corpus Christi
Es sabido que el Fundador de la Hermandad viajaba a Madrid con relativa frecuencia, durante la última década del siglo XIX, con motivo de sus fundaciones, especialmente del Colegio de Roma y sus primeros avatares, que le obligaban a visitar al Nuncio, que entonces tenía su sede muy cerca del la iglesia del Corpus.
Muy pronto su “instinto eucarístico” descubrió la iglesia jerónima, donde se exponía diariamente el Santísimo desde 1896. Más cerca de la Nunciatura quedaba la basílica de San Miguel, pero él acudía al Corpus, para estar con el Señor y para celebrar, como él mismo confiesa en algunas de sus cartas, como la que se exhibe en la sacristía.
Los Operarios y las Jerónimas
Desde entonces las relaciones de Don Manuel y de los primeros Operarios con las monjas parece que fueron asiduas, según se dice expresamente en las Crónicas internas del monasterio, facilitadas por las mismas religiosas. Los Operarios les proporcionaban vocaciones, reclutadas entre las jóvenes de la diócesis de Tortosa y ellas correspondían con su gratitud y atenciones. Así lo cuenta Sor Jerónima Medrano, cronista del conven-to, que ingresó en él el año 1907 y que sin duda conoció al Fundador en sus últimas visitas al Monasterio. Así dice su crónica, cuando los operarios se hicieron cargo de la capellanía: “Con estos Padres ha estado la Comunidad muy ligada con afecto y cariño espiritual. Empezando por su Fundador, muerto en olor de santidad el 25 de enero de 1909. Siempre que venía a Madrid tenía que visitar a las xiquetas”.
¿Pensaron ya en el Corpus como futuro templo de reparación?
Se dice que Mn. Sol llegó a comentar en una de sus visitas a esta iglesia: “Qué bien sería esta iglesia para templo de reparación” Lo cierto es que los Operarios, una vez muerto Don Manuel, siguieron frecuentando el templo y la amistad con las monjas, a las que seguían enviando nuevas vocaciones de aquella región levantina, de las que aún sobrevive una: Sor Nieves.
Así las Crónicas del Monasterio hablan de las visitas de D. Benjamín Miñana, de Don Joaquín Jovaní (ambos Directores Generales de la Hermandad ), de Don Juan Bautista Calatayud y de Don Elías Ferreres, uno de los primeros discípulos de Mn. Sol. Pero fue Don Inocente Colom quien manifestó abiertamente a las monjas el deseo de la Herman-dad de regentar esta capellanía y este templo, entonces encomendados a los PP. Clare-tianos, que tenían su residencia en la calle de Toledo. En 1940 llevó a Don José Ávila, entonces Secretario General de la Hermandad , para que visitara la vivienda de los capellanes, alquilada entonces a unos seglares. Y dice textualmente la mencionada cro-nista: “Les parecieron tan bien, que más se les encendió el deseo de venir”·
Es evidente, por todo lo dicho, que no fue algo fortuito que los Operarios vinieran a esta residencia y a este templo, sino el cumplimiento de un deseo largamente acariciado desde los orígenes de la Hermandad.
Una casa en Madrid
La Asamblea General XV de la Hermandad , en agosto de 1945, y en la que fue elegido por vez primera Director General Don Vicente Lores, estableció en su resolución 5ª lo siguiente: “El Capítulo proclama la urgente necesidad de abrir una casa en Madrid; juzga asimismo convenientísimo el traslado de la Casa Central a la capital de España”.
El nuevo Director General empieza enseguida las gestiones para el cumplimiento de dicha resolución capitular, comunicándoselo al Sr. Obispo Pariarca Don Leopoldo Eijo “que lo hizo suyo con el mayor interés y gusto, queriendo dar a la Hermandad de este modo una prueba de amor y gratitud” (Crónica de la Casa ). Era lógico el interés de quien fue uno de los primeros alumnos elegidos para inaugurar el Colegio de Roma, que acababa de fundar Don Manuel y el primer obispo salido de él.
La primera casa ofrecida y aceptada, después de varias proposiciones entre las que no estaban las Carboneras, fue la que tenían para el capellán las RR. Hospitalarias, en calle Dr. Ezquerdo, con tres habitaciones disponibles. La toma de posesión fue el 11 de junio de 1946, con asistencia del Director General. Pero era evidente que no era el destino anhelado, sino las Jerónimas, como queda dicho más arriba.
Residencia del Corpus Christi
El 24 de octubre de 1947, Don Emilio González, canónigo amigo de los Operarios y Visitador de Religiosas y que conocía los deseos de la Hermandad , llama a la residencia del Dr. Esquerdo, manifestando el deseo de hablar con el Director General, para proponerle que la Hermandad se hiciera cargo de la capellanía y templo del Corpus. Don Vicente se persona en Madrid el día 27 para aceptar de inmediato la propuesta.
Las monjas se pusieron muy contentas al saber que eran los Operarios los que iban a ser sus Capellanes, una vez presentada la renuncia de los PP. Claretianos, de los que no estaban ellas satisfechas.
El 31 de octubre el Sr. Patriarca firma el nombramiento de Capellán a favor del Director General de la Hermandad , por tiempo indefinido, tomándose posesión de la capellanía el 18 de noviembre siguiente. Este año se cumplirán los 60 años de la presencia de la Hermandad: Bodas de diamante.
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